-"Arriba las manos, estas son cosquillas..."Saltó de la nada en mi espalda y casi caigo al suelo, no es tan alto como yo, pero desde una silla claro que lo que se espera es caer, pero me sostuvo lo sostuve y nos vimos. No recuerdo si reí de nerviosismo o vergüenza, me gusta pensar que reí porque me hizo cosquillas frente a todo mundo el muy insolente, "estas apagado..." no hay nada peor que quien mejor te conoce sea el único osado, que aún sabiendo que no muestras todo a todos como a el, descubra lo que está bajo la sonrisa.
Hablamos sobre la desesperación que siento, y mi deseo constante de no quedarme con el Horizonte y buscar el Infinito, sobre lo concepto tan pobre que muchos de los que conocemos (tenemos casi todos los amigos en común) sobre lo que es el amor y las relaciones de pareja, y el amor que no me pudo ser. Se levanto y casi me abofetea cerro la mano y pensé - un madrazo cual cachetada! - y me explico:
-Vez mi mano izquierda? - Si... - escribió AMOR en una hoja de maquina. - Vez mi mano derecha? - Si... - y escribió AMOR de nuevo -
Es diestro así que cuando escribió con la mano izquierda resulto, pues nada estético y muy retorcido, "patas de araña" diría mi mamá... - Tu y Yo somos diestros.- continuó- cuando escribimos amor con la izquierda, y después con la derecha, las palabras no dejan de significar lo mismo, no hay mucha diferencia en realidad de como se escribe, lo único diferente, es la manera en que amamos... Quedé pasmado, nuevamente todo su ser alivió mi contagio de realidad, me despertó del sueño, sanó mis ojos cegados por el consumismo. -O algo así decía el cortometraje que vi. -No salió de ti? -Nop, pero eso no lo hace menos cierto.
Simple, directo y sin adornos, excepto sus ojos, entendí que se entrega sin pedir más que una buena carcajada, una buena platica y nieve de limón.